Tras siete años de ausencia, el Lago Panguipulli volvió a ser escenario de navegación competitiva con la Regata “Por el Amor a Panguipulli”, reuniendo a más de 50 deportistas y 25 embarcaciones en la playa principal.

Impulsados únicamente por el viento y su destreza, las y los navegantes ofrecieron un espectáculo único, devolviendo al paisaje lacustre la imagen histórica de velas desplegadas surcando nuestras aguas.
El evento, organizado por el Club Náutico Panguipulli, fue una verdadera fiesta de colaboración público-privada, con apoyo del municipio, la Corporación Municipal de Deportes (CMD), la Armada y empresas locales, consolidando al lago como un espacio vivo para el deporte y la vida saludable.
Para quienes observaron desde la orilla, la regata también fue una experiencia educativa: participaron embarcaciones de distintas categorías y esloras (largo del barco), distribuidas según tipo y experiencia de sus tripulaciones.
La jornada contó con la presencia de destacados clubes como el Club de Yates de Valdivia, la Cofradía Náutica del Pacífico y el Club Deportivo Náutico Lago Villarrica, fortaleciendo el intercambio deportivo y la proyección regional.
Esta iniciativa se complementó con el programa estival “Movámonos en el Lago Panguipulli”, financiado por el Gobierno Regional de Los Ríos y ejecutado junto a la Corporación de Adelanto Amigos de Panguipulli, que enseña natación a 120 niños, niñas y adolescentes, y becará a 30 para un curso intensivo de navegación a vela.
Desde la organización destacaron el objetivo de crear conciencia y cultura náutica para navegar todo el año, promoviendo estilos de vida activos en el territorio de los Sietelagos.
El éxito de la regata fue posible gracias al trabajo del equipo liderado por Rodrigo Beltrán como oficial de regata y Catalina Lagos en producción, junto al respaldo de instituciones públicas y privadas que creen en el potencial náutico de Panguipulli.






